El proyecto reimagina un edificio singular para convertirlo en un Centro para la Preparación para la Reutilización y el Reciclado en Asturias, entendiendo la propia operación arquitectónica como un ejercicio coherente con los principios que promueve. Frente a la construcción de un nuevo inmueble, el proyecto asume la reutilización del existente como una oportunidad para prolongar su vida útil, recuperar sus valores espaciales y convertirlo en un dispositivo funcional, pedagógico y medioambientalmente ejemplar. El edificio, concebido originalmente para un uso distinto, se transforma sin renunciar a su geometría circular, a su organización en torno a un gran vacío central ni a la relación entre basamento y volúmenes superiores que define su identidad.
La organización funcional responde a la lógica del recorrido de los materiales, desde su recepción hasta su eventual reutilización, exposición y venta, optimizando el funcionamiento logístico y estableciendo una clara separación entre los espacios públicos y los ámbitos productivos. Los procesos industriales se concentran en las plantas inferiores, mientras que los espacios de divulgación, comercialización y encuentro ocupan las áreas más accesibles, reforzando la vocación didáctica del centro. Esta estructura permite, además, una elevada flexibilidad, facilitando tanto la adaptación a cambios futuros como una posible ampliación mediante la extensión del basamento, sin alterar la imagen del conjunto.
La sostenibilidad no se aborda como un añadido, sino como un principio estructural del proyecto. La propuesta incorpora estrategias de reducción, reutilización y reciclaje, tanto en la gestión energética e hídrica como en el empleo de materiales, apostando por sistemas de bajo impacto, alta durabilidad y fácil desmontaje. La reutilización de elementos constructivos existentes y de materiales recuperados del entorno construido refuerza el carácter circular de la intervención, convirtiendo el edificio en un manifiesto tangible de los valores que alberga.
